jueves, 10 de marzo de 2016

Héroe

Había una vez un héroe. Era un héroe común, lleno de valentía, arrojo y altruismo, como todos los héroes habidos y por haber.  El héroe mantenía a todos a salvo, protegiendo su mundo de los peligros recurrentes a los que se enfrentaba. No siempre era fácil y algunas veces perdía algo (un amigo, una batalla, un amor) pero finalmente se sobreponía y vencía, devolviendo todo a la normalidad. Después de mil heroicidades, un Gran Mal surgió en el mundo. La oscuridad envolvió el mundo y sus habitantes se impregnaron de sus sombras. La normalidad se alteró y se transformó y las cosas dejaron de ser como eran. El Status Quo, que reinaba el mundo, llamó al héroe y este no se lo pensó dos veces y corrió a derrotar a ese Gran Mal.
El camino estuvo lleno de trampas y adversidades que el héroe resolvió sin mucho esfuerzo. Y, finalmente, tuvo cara a cara al gran mal. Cogió su arma (que podía ser un arma metafórica, puesto que muchos héroes no tienen espadas o pistolas) y se dispuso a acabar con la oscuridad que había surgido de la nada. Solo que el Gran Mal, en lugar de luchar, le propuso una charla. El héroe a punto estuvo de oponerse pero, al final y al cabo, no tenía nada que perder.
El Gran Mal le preguntó qué motivos tenía para acabar con él. El héroe respondió que debía derrotar al mal, tal y como hacen los héroes una y otra vez. “¿Por qué?”, preguntó el Gran Mal. “Para devolver las cosas a la normalidad”, respondió el héroe. El gran mal sonrió y movió la cabeza (que podía ser una cabeza metafórica, porque el gran mal podía ser algo que no tuviese forma humana). El Gran Mal preguntó al héroe que era lo que quería que no cambiase. ¿Eran las injusticias a las que se veían sometidos los habitantes del mundo a manos de los poderosos? ¿Las dificultades a las que debían someterse aquellos que eran diferentes y no encajaban en las definiciones de normalidad? ¿O quería mantener costumbres y hábitos dañinos para el propio mundo? El héroe no acabó de entender lo que le decía. Él era un héroe y los héroes acababan con los Grandes Males del mundo. El Gran Mal rió con ganas. “Es posible”, concedió, “pero puede que debieras centrarte en los pequeños males antes”.  El Gran Mal pasó a contar entonces la historia de su origen, en la que en un principio no había sido un Gran Mal si no, simplemente, una pregunta. O quizás un pequeño cambio. Una propuesta. Pero el Status Quo, que gobernaba el mundo, reaccionó violentamente contra ese pequeño y débil cambio y él fue haciéndose más fuerte. Ganando seguridad en sí mismo. Y, cuando el Status Quo no pudo negarlo ni convertirlo en un chiste, utilizó el último arma que le quedaba: definirlo como Gran Mal. Así, de esa forma, los héroes del mundo no tardarían en llegar e intentar acabar con él.
El héroe empezó a entender lo que el Gran Mal intentaba explicarle. Pero las definiciones pesaban más que las conversaciones y, al igual que el Gran Mal seguía siendo un Gran Mal pese a que hubiese empezado siendo otra cosa, él seguía siendo un héroe. Y tenía un trabajo que hacer. Así que cercenó la cabeza del Gran Mal y la oscuridad desapareció del mundo una vez más. La normalidad se restableció y las gentes volvieron a ser desgraciadas por los motivos adecuados. Y el Status Quo volvió a reinar.

Pero las sombras se habían instalado dentro del propio héroe. Un pequeño cambio había convertido el corazón del héroe en su hogar y, quién sabe, puede que en el futuro ese pequeño ser crecería para convertirse en un Gran Cambio, que gobernaría los corazones de las gentes y derrocaría al Status Quo de su lugar de poder. Solo el tiempo decidiría si esa historia sería contada o no.  

lunes, 7 de marzo de 2016

Suerte

Estos pequeños relatos suceden en algún punto entra “Los Mundos Cambiantes” y “Comesueños”. Por lo tanto, pueden contener spoilers de la primera novela. 


Tep, el bandido, no se sentía afortunado. Desde que había entrado en la banda de Thoran sentía que arriesgaba su vida más veces de las que hubiese deseado. Hacía no mucho había sobrevivido a la fuga de unos prisioneros, una tormenta de arena y al ataque de un morador, todo el mismo día. Pero Thoran, en lugar de admirar su suerte, le había culpado de todo lo que había salido mal. Y, ahora, le mandaba en busca de provisiones a lo largo y ancho del desierto. Un desierto plagado de otros bandidos, lobos y demás criaturas.

-Mira, hemos tenido suerte- dijo Remis, su compañero, señalando un pequeño asentamiento- Seguro que encontramos algo allí.

De alguna forma, y aunque sabía que no tenía elección, Tep se imaginó que se avecinaban problemas. Suspiró y se dirigió hacía el campamento junto a Remis. Que fuese lo que Dolma quisiera.  

lunes, 29 de febrero de 2016

Octa

Estos pequeños relatos suceden en algún punto entra “Los Mundos Cambiantes” y “Comesueños”. Por lo tanto, pueden contener spoilers de la primera novela. 


Aike recorrió el tercer nivel de la ciudad, dejando que las memorias la inundaran. No hacía tanto tiempo que se había marchado pero parecía una eternidad. Tal y como esperaba, nadie la reconoció. Llevaba un par de días siendo una mujer alta y morena y, aunque llevaba su collar, ni siquiera sus vecinos la miraron dos veces y la descubrieron tras sus ojos verdes. Habían convivido muchos años con una cambiaformas pero, en cuanto se hubo marchado, habían olvidado que existía gente tan diferente a ellos en el mundo. Se habían vuelto a adaptar a sus rutinas, a sus vidas sin Sombras, tribus en guerra y magias.

Aike llegó a su destino y se detuvo ante la puerta. Allí residía la familia de Joss, aún ignorantes del destino de su hijo. Aike les envidió y a punto estuvo de dejarles vivir sin la verdad. Pero supo que no era justo y, haciendo acopio de valor, llamó a la puerta y esperó a que le contestaran.

lunes, 22 de febrero de 2016

Bajo la arena

Estos pequeños relatos suceden en algún punto entra “Los Mundos Cambiantes” y “Comesueños”. Por lo tanto, pueden contener spoilers de la primera novela.


Carter miraba por la ventana del salón de su casa de forma distraída. Habían sido unos meses difíciles en Batón. Después de las revueltas y de la marcha de un tercio de su población, la ciudad sumergida había sufrido y ahora trataba de recuperarse. Igual que sus ciudadanos. Igual que él mismo.

-Chad estará bien- dijo Isar, su mujer. La misma frase que usaba cada vez que le veía perdido en sus pensamientos.

-¿Alguna vez piensas en la superficie? ¿En lo que está sucediendo fuera de Batón?

-Continuamente- admitió su esposa.

Ella se marchó y le dejó con sus pensamientos, sus remordimientos y sus dudas. Al cabo de un rato se repuso. Después de todo era el Alcalde y tenía trabajo que hacer. 

jueves, 28 de enero de 2016

Comesueños: una novela de los Mundos Cambiantes

"Después de los sucesos ocurridos en el Valle de la Sombra, Deret recorre el desierto en busca de una nueva aventura. Cuando recibe un mensaje de Sien Prit pidiéndole ayuda, acude en su búsqueda para encontrarse de lleno en una ciudad de la periferia del desierto en la que sus habitantes parecen haberse vuelto locos. Esto solo será el principio de un nuevo viaje en el que sus protagonistas deberán enfrentarse a nuevos enemigos, visitar nuevos lugares dentro y fuera del desierto y afrontar sus miedos más profundos."

Esta es la sinopsis de mi nueva novela, la secuela de "Los Mundos Cambiantes". El problema con las segundas partes es que no quieres repetirte pero tampoco quieres dejar atrás aquello que ha hecho especial la primera parte. En mi caso, quería conservar la sensación del viaje, de la magia y los cambios continuos en el status quo de los personajes. Pero no quería contar la misma historia, ni repetir los mismos problemas. Por ello decidí que algunos de los protagonistas debían cambiar y introducir nuevos personajes, con nuevos conflictos y también nuevas habilidades. Expandir el mundo y lo que hay en él. 

"Los Mundos Cambiantes" siempre fue concebido como una saga de libros. Pero, como en la primera parte, quería que cada uno de ellos fuese lo suficientemente independiente como para ser leídos sin la sensación de que faltaba algún acto. Evidentemente, los sucesos de la primera parte importan y mucho en el desarrollo de la historia, sobre todo a efectos de lo que arrastran algunos personajes como Deret. Pero he intentado dejar claro los puntos indispensables para que quede claro incluso para aquellos que no han leído la primera novela o que ya no recuerdan todos sus detalles. 

Como siempre, espero comentarios y críticas. Probablemente pase algún tiempo hasta que una tercera parte salga a la luz, así que disfrutad un nuevo viaje por el desierto y tened cuidado con lo que en él os encontráis.


miércoles, 21 de octubre de 2015

Mientras escriben II


Prefiero crear una serie que 100 personas necesiten ver, que una serie que 1000 personas quieran ver.

Joss Whedon (Buffy Cazavampiros; Los Vengadores)



El trabajo es lo que haces cuando te dicen que has de hacer. El trabajo es aparecer en la fábrica, seguir instrucciones, acudir a reuniones y ser guiado. Siempre hay alguien que pueda hacer tu trabajo un poco mejor, un poco más rápido o un poco más barato que tú. El trabajo puede ser difícil, puede requerir ciertas habilidades, pero es un trabajo. Tu arte es lo que haces cuando nadie puede decirte exactamente como se hace. Tu arte es el acto de hacerte responsable, desafiar el status quo y cambiar a la gente.

Seth Godin, (Linchpin: Are You Indispensable?)



Creo que hay dos tipos de escritores, los arquitectos y los jardineros. El arquitecto planea todo con tiempo, como un arquitecto construye una casa. Sabe cuántas habitaciones habrá, que tipo de tejado tendrá, dónde estarán los cables, que tipo de tuberías va a haber. Tienen todo diseñado y planeado incluso antes de que claven el primer clavo. Los jardineros cavan un hoyo, plantan una semilla y la riegan. Saben más o menos que semilla es, saben si la semilla es de fantasía o de misterio o lo que sea. Pero la planta crece y la riegan, pero no saben cuantas ramas va a tener, lo van descubriendo mientras crece. Yo soy más un jardinero que un arquitecto.

George R.R. Martin (Canción de Hielo y Fuego)



Muchos shooters piden al jugador que use la violencia contra un tipo de maldad pura y sin ambigüedad: monstruos, nazis, matones de corporaciones, aliens con ambiciones territoriales.  A pesar de todo estos shooters normalmente no tienen nada que decir sobre la maldad y la violencia excepto que la maldad es mala y la violencia es violenta.  Este nunca será el tema más prometedor para indagar y, aún y así, los shotters siguen utilizándolo con la misma falta de cuestionamiento que un monje medieval copiando unos escritos.

Tom Bissell (Extra Lives: Why Video Games Matter)



Escribo cuatro manuscritos al año y escojo sólo uno para publicar. Me obsesiona la cifra cuatro y no entiendo el por qué. Escribir y publicar no es lo mismo. Para mí escribir es una necesidad vital, absoluta. No puedo vivir sin escribir. En cambio publicar significa ganar dinero, contactar con gente. Para mí son dos actos completamente distintos. Al escribir soy absolutamente incapaz de pensar que aquello se publicará. Llevo 20 años escribiendo y publicando una novela al año y es un ritmo que me va bien.

Amélie Nothomb (Estupor y Temblores; Metafísica de los Tubos)

miércoles, 30 de septiembre de 2015

Comentarios sobre "La Cita"

Esta semana he puesto a la venta en Amazon otra de mis novelas, La Cita. En principio mi idea era publicar la segunda parte de Los Mundos Cambiantes, coincidiendo con el aniversariode la publicación del primer libro, pero el proceso de revisión está tardando más de lo esperado. Así que, finalmente,  he decidido publicar antes La Cita. Esta novela corta la escribí entre las dos partes de la saga de Deret y compañía como forma de descansar del desierto y la fantasía, así que supongo que ha acabado apareciendo cuando debía.

La trama de La Cita es diferente a lo que suelo escribir por varios motivos. No tiene elementos de fantasía (no demasiados, al menos), solo hay dos protagonistas y casi todo transcurre la misma noche y en el mismo lugar. Mi intención era utilizar dos personajes que ya había creado con anterioridad y ver como se relacionaban entre ellos, como chocaban o como acababan entendiéndose. Ivo, uno de los protagonistas, fue creado en una historia corta que se reproduce casi en su totalidad al principio de la novela. Como punto de partida me gustaba pero siempre me dejó la sensación de que había algo más en él, suficiente como para querer explorarlo. Aisha, por otro lado, no tenía hogar, solo un nombre prestado por una amiga y un concepto que me interesaba. Intenté juntarlos en varias ocasiones, primero en un relato con más personajes y una trama común y luego con una serie de relatos cruzados. Pero nada parecía funcionar hasta que entendí que Ivo y Aisha debían estar solos, sin nada que entorpeciese su diálogo. Ellos dos eran lo importante, nada más. Cuando lo tuve claro, fue fácil continuar escribiendo.

El resultado es la novela que tenéis en este link, y en el icono de al lado en el blog. Ya me comentaréis que os parece el resultado. Espero que os guste.